sanación

Irdin. Los códigos de la matriz universal

Irdin es el nombre que se le da al “lenguaje del Universo”. También se le conoce como “tercer lenguaje”, “lenguaje de los ángeles” o “el lenguaje de las estrellas”. Se dice que es el “idioma” mediante el cual nos comunicamos en la interdimensionalidad de la Creación.

Como tal, tenemos conocimiento de él y de su existencia a partir de los contactos que distintos grupos tuvieron en Los Terrones y el cerro del Uritorco, ambos en Córdoba (Argentina). Lugares donde se canalizaron unas palabras o mantras en un idioma extraño que permitían el contacto la ciudad interrena de Erks. Aunque se presume que de este idioma ya hablaban otros estudiosos y canales. En los años 70, hicieron referencias el italiano Eugenio Siracusa o el conocido Grupo Rama, dirigido por Carlos y Sixto Paz Wells. Mas ya en los 50, Marion Dorothy Martin, más conocida como Thedra, publicó un compendio a partir de su labor en los Andes. Recojo esta información de Ricardo González (Las Luces de Erks, (2012) y Talampaya. La otra historia de Erks (2013)).

Existen unos trazos, que se consideran escritura en Irdin.

Escrito en irdin.jpg

También un diccionario de palabras (lo podéis descargar fácilmente por internet), donde los expertos ven influencias de lenguas antiguas como el arameo, el quechua, el aimara o el sumerio. Y toda una recopilación de mantras

WHYTHAIKON: Invoca la energía de la determinación, persistencia, voluntad y Fé.

WHYTHAIKON WHYTHAIKON / HUAI-AI HI  THAIAHANNI / NAYIANA  WHYTHAIKON / WHYTHAIKON WHYTHAIKON.

MAYHUMA: Purificación del campo magnético, elevación de las energías.

UARAP KIKUA TUN / UARITUMI KISAIDU / SAIBIRANA TIUAK MAYHUMA / MAYHUMA MAYHUMA/ VARAITUN KISAGUA / BINURATU SIRI KIUA / IMINA SARI MANIGUA / MANAI KATUN KISAGUA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA.

Sin embargo, aunque se pueda leer, hablar, cantar, ¿escribir? Irdin no es un lenguaje, un idioma o una lengua. Lo conocemos principalmente en este “formato” porque es cómo nosotros podemos alcanzar a utilizarlo. Al igual que en muchas otras ocasiones, sería la adaptación resultante del paso por nuestros filtros de comprensión humana. Pero ni es un sistema de signos pactado a través de los que establecer una comunicación, tal y como definimos nosotros el “lenguaje”, ni mucho menos la manifestación particularizada de un lenguaje por una comunidad de hablantes, según la definición que tenemos de “idioma”. En el Multiverso de la Creación tan solo existe vibración. Vibración que comunica. Vibración que surge de la proyección de la energía de una conciencia. Así es como nos reconocemos y comunicamos en la multi dimensionalidad. También como co-creamos y evolucionamos. (Ya hablaré de ello más adelante en otro post). Esa comunicación (intercomunicación) creadora, vibracional es lo que llamamos Irdin. Su expresión más cercana a las posibilidades que sostiene en la propia Creación, las podemos encontrar en otra de las formas en las que podemos utilizarlo, aquí, en el plano terreno, y que conocí gracias a la generosidad de mi buena amiga y gran canal, Mariana Aguilar: los símbolos.

Aligerados del peso de la equivalencia necesaria para su comprensión, que lastra el concepto de “idioma” o “lenguaje” es en los símbolos donde más apropiadamente nos podemos desenvolver con Irdin. La abstracción geométrica de cada uno de ellos nos enlaza con la abstracción de la energía a la que está vinculado, trascendiendo el concepto único o unívoco.

He de reconocer que aún no he dado con el origen, o cuándo o a través de quién surgieron los símbolos Irdin que hasta ahora conocíamos. Seguiré buscando. Pero he aquí algunos de los 55 que hasta ahora teníamos. Aquí tenéis algunos de ellos.

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Sin embargo, desde principios de 2016 estoy teniendo el privilegio de canalizar, muchos de ellos en las mismas sesiones de sanación evolutiva que realizo, nuevos símbolos. Nuevos códigos Irdin que, a medida que los he ido canalizando, han venido junto con un sistema de sanación. Aquí os dejo algunos de ellos.

CUADRO Nuevo IRDIN.jpg

 

Todos estos nuevos Irdin, como decía líneas atrás, complementan a los conocidos anteriormente y, con total seguridad, iremos recibiendo más de ellos. Pero no han llegado solos. A medida que los he ido recibiendo han venido acompañados de una dinámica propia de trabajo, de una forma distinta de sanación. De manera que, independientemente de su uso individualizado, en su conjunto, conforman un sistema extremadamente puro, avanzado, rápido y eficaz encarado a solventar -tal y como lo he recibido y se me ha dado-, las trabas que impiden la evolución de Ser, y la consecuente manifestación de su esencia, aquí, de manera que la persona tratada pueda alcanzar con mayor agilidad la conexión con su propia esencia y Maestría interna para poder llevar a cabo los procesos que su alma ha venido a trabajar, aquí, en el plano terrestre. Trabas personales, heredadas, adheridas, kármicas… Generadas de las propias experiencias, del entorno, de energías adversas, de la familia, los ancestros, de vidas pasadas o de existencias anteriores, en otros planos. Tal y como se me dijo, este sistema se ha dado en llamar Quantic Irdin y, a partir de una primera sistematización didáctica de todo el ingente cúmulo de información (también de responsabilidad por mi parte) que conlleva, apenas ahora empiezo a divulgar (este post sería la primera acción “masiva” de ello) para beneficio de todos. Comprobando así, una vez más que, si bien el “lenguaje Irdin” puede ser contemplado como un medio de intercomunicación con los otros planos, su verdadera expresión se manifiesta cuando trabajamos con él como “lenguaje de manifestación”, cuando activamos, desde nuestra Luz, la Luz del código-matriz desde la que Irdin en realidad surge. Esa es la verdadera esencia de Irdin: los códigos de Luz de la propia Matriz del Universo. No en vano se le ha llamado “tercer lenguaje”, el lenguaje de los Elohims. Y ahora, cuando la vibración y el despertar lo ha permitido, empieza a llegar a nuestro plano, para nosotros. o puedo menos que decir AN’ANASHA (en irdin, “gracias”).

Gabriel Padilla

https://www.gabrielpadilla.es/formación/quantic-irdin/

WEBGRAFÍA:

-Mantras Irdin: http://universoirdin.blogspot.com.es/p/letras-de-mantras-irdin_12.HTML

 

-Web de Ricardo González. “Irdin, la lengua cósmica”

http://www.legadocosmico.com/articulo.php?page=irdin-la-lengua-cosmica

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Péndulo fácil. Apunte de radiestesia

             Radiestesia es una palabra formada a partir de la latina radius y la griega aisthesis (sensibilidad). Esta técnica, consistente en la detección de energías u objetos a partir de varillas metálicas, horquillas de madera formadas naturalmente en alguna rama de árbol o péndulos, es tan antigua como la humanidad. En la antigüedad, los llamados rabdomantes o zahoríes se dedicaban principalmente a localizar agua en el subsuelo o lugares con especiales fuerzas telúricas que pudieran resultar beneficiosas o nocivas para la construcción de un templo, de una casa… o de una ciudad. Se dice que para la fundación de Roma se contrató a un rabdomante etrusco para que indicara el lugar más propicio sobre el que empezar a edificar.

Para quienes crean que esto es mera superstición antigua, cabe decir que en la II Guerra Mundial la técnica se utilizó para la detección de minas o que las grandes petroleras pagan auténticas fortunas a radiestesistas profesionales para la localización (lugar, profundidad…) de bolsas de gas o pozos de petróleo.

Regresando a nuestro tema, de todos los medios, el péndulo es actualmente el más conocido. Se popularizó a partir del siglo XIX, pero la arqueología nos ha permitido conocer que ya se utilizaban en el antiguo Egipto o China.

In estricto sensu, un péndulo consiste meramente en un cordel/cadena/cuerda del que cuelga un pequeño peso (llamado sensor). De modo que un colgante y su cadena o un cordel atado a un carrete de hilo son “oficialmente” un péndulo. En el mercado existen todas las variedades inimaginables. Hay expertos que afirman que el péndulo debe de ser de madera, otros dicen que de mineral; o que la cadena debe de ser de cordón natural. También los hay que estipulan diferentes usos en función de la forma (péndulo Lucis, péndulo egipcio, péndulo de bellota, péndulo bioenergético, péndulo solar, medidor del ambiente…). Pero todo es mucho más sencillo.

Cabe recordar que el péndulo no es un instrumento “mágico”. Carece de cualquier propiedad que se le pueda atribuir. Su funcionamiento consiste en ser un mero receptor, una mera antena como extensión de nuestro cuerpo (de nuestro brazo). Su funcionamiento correcto o no, dependerá de nuestra habilidad (sensibilidad), no del objeto en cuestión. Por lo tanto, cada uno debe escoger el que mejor le sirva.

Cómo escoger un péndulo: Aunque el factor estético puede influir, no debe de ser este el que nos guíe a la hora de escoger nuestro péndulo. Recordemos que el objeto en cuestión funciona como una extensión nuestra, luego debemos comprobar que resulte la “antena” adecuada. Para ello deberemos testar distintos tipos de péndulos. Aquél que nos de las respuestas más claras ¡será el nuestro!

Usando el péndulo por primera vez: Su funcionamiento es muy sencillo. Básicamente a través del péndulo obtenemos tres respuestas: sí, no, depende/no sabe/no contesta. Y cada una de ellas se manifiesta a partir de un movimiento pendular concreto. Muchos expertos y muchos libros estipulan movimientos exactos para cada respuesta, pero mi experiencia me ha demostrado que cada uno de nosotros tiene “su propio lenguaje”. Y ahora se trata de averiguar cuál es; cómo nos “habla”.

Para empezar, lo primero que deberemos hacer es sujetarlo por el cordel o la cadena y mantener la mano y el brazo quietos, con la tensión justa como para no moverlo, pero sin ejercer una tensión excesiva.

  1. Con el péndulo en reposo, pediremos (en voz alta o internamente) que nos muestre/diga SÍ. Y esperaremos al movimiento que se produzca.
  2. Con el péndulo en reposo, pediremos (en voz alta o internamente) que nos muestre/diga NO. Y esperaremos al movimiento que se produzca.
  3. Con el péndulo en reposo, pediremos (en voz alta o internamente) que nos muestre/diga DEPENDE/NO SABE/NO CONTESTA. Y esperaremos al movimiento que se produzca.
  4. Ahora verificaremos las respuestas, realizando preguntas de verdad o mentira: ¿me llamo XXXX? ¿Hoy es sábado (si es viernes)?… Si las respuestas no son las correctas, es que hace falta practicar un poco más o que ese no un momento idóneo para nosotros; quizá tengamos inquietud, preocupaciones…que evitan que estemos receptivos.

 Los movimientos que realice ante cada testaje (circular, de derecha a izquierda, de arriba abajo, en diagonal…) será nuestro código personal. Siempre que utilicemos un péndulo éstas serán las señales bajo las que se nos manifestarán las respuestas. Exactamente igual de válidas que si a otra persona le hace las señales contrarias.

A partir de aquí… verifica chacra por chacra cuál tiene algún bloqueo; busca algún objeto que hayas perdido por casa (¿está en esta habitación? ¿está por el suelo? ¿está dentro de un mueble? ¿están en algún cajón de este mueble?…); el sexo de un bebé en el embarazo; las flores de Bach que debo tomar, cuántas veces al día, cuántas gotas… Las posibilidades son infinitas.

¡Feliz práctica!

 

Sanación ¿holística o espiritual?

Hay una confusión que cada vez se está propagando más en nuestro mundo de terapias y sanación que quisiera hoy puntualizar. La diferencia entre “holístico” y “espiritual”.

Tracemos primero el recorrido de las diferentes concepciones y, para que se entienda de forma más clara y rápida, las perfilaré, si se me permite, con la metáfora del coche y el conductor.

Vamos a ello.

Concepto mecanicista. Hasta no hace demasiado tiempo éste ha sido el patrón predominante, al menos en nuestra cultura científica occidental.El foco de atención se fijaba en la mecánica del cuerpo y en  resolver el malestar, la enfermedad producida por una causa. La falta de salud se entiende como un fallo orgánico del cuerpo. Y desde este punto de vista se busca la solución correspondiente, que se contempla como única y unívoca. Un problema, una solución.

Concepto holístico: Sin duda, ha sido el gran avance que ha dado revolucionado la forma de entender la salud y que ha dado lugar a nuevas concepciones, como ya veremos.

“Holístico” proviene del griego holos, que significa “todo”, “entero”, “total”. Y bajo esta nueva concepción se contempla al hombre en su totalidad: como un todo integral formado por cuerpo, mente y espíritu. S seguimos con nuestra metáfora de la conducción, se entiende que, independientemente de la problemática que pueda comportar la mecánica y/o el desgaste del coche, la conducción del mismo, el uso que se hace de él,  influye en gran medida en la promoción de unos problemas u otros, por lo que desde esta concepción el síntoma físico ya no es el fin o el origen del problema, sino el resultado de un proceso interior. Una resultado que depende del manejo del conductor. De lo que se derivan dos consecuencias esenciales. La primera: que un mismo síntoma en diferentes personas pueden tener orígenes bien distintos y diferenciados. Un dolor de cabeza puede deberse a estrés, a un problema neurológico, a no poder dejar de dar vueltas a un problema… La segunda: es el paciente quien tiene la responsabilidad de su bienestar.

Concepto sistémico o transpersonal: Es una extensión del modelo anterior y que en estos momentos está muy en boga. En este caso, la visión va más allá del conductor aportando nuevas concepciones que abarcan aún más esa totalidad de la que se hablaba. Y es que además del vehículo y de cómo sea este conducido, el concepto sistémico observa que: no hemos nacido conductores, nos han enseñado a conducir, por lo que nuestra manera de conducir puede estar condicionada por dicha enseñanza; y en segundo lugar, que no conducimos solos; por lo que nuestra conducción puede verse afectada por cómo me muevo dentro del parque automovilístico del cual formo parte.

Concepto espiritual. Sin embargo, hay algo más. Todo lo anterior no acaba de describir la realidad en su total dimensión. Porque hay ciertas cuestiones que ninguna de las anteriores concepciones contemplan y que, hoy día, resultan fundamentales.

Conducción implica dirección, movimiento, objetivo. Y ninguna de las visiones anteriores se preocupa de algo básico: en primer lugar, hacia dónde se dirigen los conductores; por dónde o en qué dirección se mueven. En segundo lugar, el por qué de esa dirección. Y finalmente si para lograr recorrer el camino, deben aprender/adecuar la conducción. (Tal vez aprendimos a ir en moto  y en realidad, para ir donde debemos ir, necesitaríamos sacarnos el carné B1 ó B2. O al contrario, tal vez conduzcamos un camión, pero para nuestra andadura sería más factible ir en moto). De todo ello se ocupa la concepción espiritual.

Puntualicemos ahora. Cuando preguntamos a alguien por su concepto holístico de trabajo la respuesta siempre es la misma: se trabaja sobre cuerpo, mente y espíritu. Peo en realidad no es así. A la praxis se trabaja en primer lugar sobre la mente (el bienestar interior) entendiendo (cono en realidad es) que es en ésta de donde parten la mayoría de los problemas, sobre el cuerpo, y como mucho, se incluye el concepto sistémico (las relaciones con/en el entorno). El “espíritu” que en demasiadas ocasiones no sabemos muy bien exactamente qué es o a qué nos estamos refiriendo queda, o como una bonita palabra en el triunvirato, o asimilado a la mejora mental / emocional.

Y es precisamente en ese “espíritu” sobre el que centra su labor y acción la concepción espiritual, como protagonista principal del proceso.

Frente a lo holístico o a lo holístico/sistémico que sigue anclado en la propia persona como identidad primera y única, la concepción espiritual trasciende el plano y actúa en la contemplación de la persona como manifestación multidimensional del Ser de Luz que en realidad es.

Por un lado está el Yo físico, animal, temporal, regido por el conocimiento adquirido a lo largo de la vida. Por otro el Yo Superior: nuestra verdadera identidad, de naturaleza etérica, atemporal, creada en el origen de los tiempos desde la propia Fuente y que permanece en contacto con la conciencia del Todo. El primero está anclado a este segundo. En realidad es su “avatar” a fin de que éste pueda llevar a cabo, en el plano terreno, una labor de aprendizaje, una labor evolutiva [Véase mi video anterior].

Y es, insisto, sobre esta realidad multidimensional sobre la que se actúa desde la sanación espiritual. Para lograr que no haya disonancia entre la realidad de Luz de la persona y su realidad terrenal. Porque En el momento en que nuestro Yo Superior y nuestro Yo terreno entran en disonancia o, para ser más concretos, en el momento en que nuestra identidad terrena, nuestra vida cotidiana empieza a caminar por senderos que se alejen del propósito hacia el que nuestra realidad de Luz se encamina, la misión que hemos venido a cumplir, de quiénes somos realmente, en el momento en que nos alejamos (traicionamos, también) de nuestra misma esencia, es cuando surge una fricción que, de mantenerse y/o instalarse da como resultado el malestar, la dolencia, la enfermedad o el bloqueo vital.

Porque tal y como dice el Dr. E. Bach: “La enfermedad es el resultado, en el cuerpo físico, de la resistencia de la personalidad a ser guiada por su alma”. O en otro fragmento cuando se refiere a la enfermedad, la dolencia, el padecimiento como  “(…) el medio adoptado por nuestras propias Almas para señalarnos nuestras faltas; para evitar que cometamos más errores; para encauzarnos de vuelta al sendero de la Verdad y la Luz del que nunca deberíamos habernos apartado. Sea cual fuere el error que cometamos, reaccionará contra nosotros mismos, causándonos infelicidad, malestares o padecimientos, de acuerdo con su naturaleza. Su objetivo es enseñarnos los efectos de los pensamientos y acciones equivocadas”.

Gabriel Padilla