New Age

El servicio

“La era pisceana preparó lenta, muy lentamente, el camino para la divina expresión del servicio, que será la gloria de los siglos venideros. Hoy el mundo está llegando firmemente a comprender que “ningún hombre vive para sí mismo” y que sólo cuando el amor, sobre el cual se ha escrito y hablado tanto, se exterioriza como servicio, el hombre puede estar a la altura de su capacidad innata.

No es fácil servir. Recientemente el hombre comienza a aprender a servir.

El servicio generalmente se interpreta como algo muy deseable, pero raras veces se comprende cuán difícil es servir. Implica sacrificar tiempo, todo aquello que nos interesa y las propias ideas; requiere un trabajo excesivamente arduo, porque necesita un esfuerzo deliberado, sabiduría consciente y habilidad para trabajar sin apego. Estas cualidades no las logra fácilmente el aspirante común; sin embargo, la tendencia a servir es una actitud que posee hoy una vasta mayoría de personas en el mundo. Tal el éxito obtenido por el proceso evolutivo.

A menudo se considera que servir consiste en lograr que las personas adopten el punto de vista de aquel que sirve, porque para el seudo servidor es bueno, verdadero y útil y, lógicamente, creerá que será bueno, verdadero y útil para todos. Muchos creen que servir es darle algo al pobre, al afligido, al enfermo y al desgraciado, porque consideran que deben ayudarlos, sin comprender que esta ayuda se ofrece primordialmente porque se sienten incómodos ante las condiciones afligentes y, por lo tanto, deben esforzarse por mejorar tales condiciones a fin de sentirse nuevamente cómodos. Esta forma de prestar ayuda, alivia el propio malestar, aunque no logre liberar ni aliviar a los que sufren.

El servicio demuestra con frecuencia un temperamento preocupado o superactivo, o bien una disposición de autosatisfacción que lleva a su poseedor a realizar ingentes esfuerzos para cambiar las condiciones y convertirlas en lo que él cree que debe ser, obligando así a las personas a estar de acuerdo con lo que el servidor cree que debe hacerse.

También el servicio puede surgir del deseo fanático de seguir los pasos del Cristo, el gran Hijo de Dios que “hizo el bien” y dio el ejemplo para que siguiéramos Sus pasos. Por lo tanto estas personas sirven por el sentido de obediencia y no por el sentimiento espontáneo de exteriorizarse hacia el necesitado. Allí no existe esa cualidad esencial de prestar servicio, y todo se reduce a tentativas. El servicio puede similarmente efectuarse por un profundo y arraigado deseo de alcanzar la perfección espiritual, considerada una de las facultades necesarias para el discipulado, y el que quiere llegar a ser un discípulo debe servir. Esta teoría es correcta, pero carece de la sustancia viviente del servicio. El ideal es correcto, verdadero y meritorio, pero el móvil que subyace en él es completamente erróneo.

El servicio puede ser prestado porque está de moda y se ha convertido en una costumbre el estar ocupado haciéndolo de algún modo. La marea sube. Todo el mundo sirve activamente en sociedades de beneficencia, en empresas filantrópicas, en la Cruz Roja, en instituciones de elevación cultural y en la tarea de aliviar las malas condiciones del mundo. Servir está en boga. Servir da la sensación de poder, conquista amigos y es una forma de actividad grupal y, con frecuencia, beneficia mucho más al servidor (en el sentido mundano) que al servido. Sin embargo, a pesar de los móviles erróneos y las falsas aspiraciones, se presta un constante y espontáneo servicio. La humanidad va hacia una correcta comprensión de lo que significa servir.

Cuando el yo personal inferior se subordina a los ritmos superiores y obedece a la nueva Ley del Servicio, entonces la vida del alma comienza a fluir a través del hombre y llega a los demás: el efecto que produce en su familia y en su grupo inmediato se demuestra en real comprensión y en prestar verdadera ayuda. A medida que se aplique esa corriente de vida afluirá con más fuerza y se extenderá desde el pequeño grupo familiar circundante hasta quienes se hallan en las inmediaciones. Entonces se hace posible una amplia serie de contactos hasta que, oportunamente (si han vivido varias vidas influidos por la Ley del Servicio), el efecto de la vida afluyente puede llegar a ser nacional y mundial. Pero esto no debe ser planeado y tampoco se luchará para imponerlo como un fin en sí mismo. Será una expresión natural de la, vida del alma, adquiriendo forma y orientación de acuerdo al rayo a que pertenece el hombre y a la expresión de su vida pasada, y estará coloreada y ordenada por las condiciones ambientales – de tiempo, período, raza, edad. Será una corriente viviente y una acción espontánea, y la vida, el poder y el amor demostrados, provenientes de los niveles del alma, tendrán una fuerza poderosa y atractiva sobre las unidades del grupo con las cuales el discípulo puede entrar en contacto en los tres mundos de expresión del alma”.

Dwjal Khul (maestro Tibetano), a través de Alice Baily

El discipulado en la Nueva Era, Vol. II

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Irdin. Los códigos de la matriz universal

Irdin es el nombre que se le da al “lenguaje del Universo”. También se le conoce como “tercer lenguaje”, “lenguaje de los ángeles” o “el lenguaje de las estrellas”. Se dice que es el “idioma” mediante el cual nos comunicamos en la interdimensionalidad de la Creación.

Como tal, tenemos conocimiento de él y de su existencia a partir de los contactos que distintos grupos tuvieron en Los Terrones y el cerro del Uritorco, ambos en Córdoba (Argentina). Lugares donde se canalizaron unas palabras o mantras en un idioma extraño que permitían el contacto la ciudad interrena de Erks. Aunque se presume que de este idioma ya hablaban otros estudiosos y canales. En los años 70, hicieron referencias el italiano Eugenio Siracusa o el conocido Grupo Rama, dirigido por Carlos y Sixto Paz Wells. Mas ya en los 50, Marion Dorothy Martin, más conocida como Thedra, publicó un compendio a partir de su labor en los Andes. Recojo esta información de Ricardo González (Las Luces de Erks, (2012) y Talampaya. La otra historia de Erks (2013)).

Existen unos trazos, que se consideran escritura en Irdin.

Escrito en irdin.jpg

También un diccionario de palabras (lo podéis descargar fácilmente por internet), donde los expertos ven influencias de lenguas antiguas como el arameo, el quechua, el aimara o el sumerio. Y toda una recopilación de mantras

WHYTHAIKON: Invoca la energía de la determinación, persistencia, voluntad y Fé.

WHYTHAIKON WHYTHAIKON / HUAI-AI HI  THAIAHANNI / NAYIANA  WHYTHAIKON / WHYTHAIKON WHYTHAIKON.

MAYHUMA: Purificación del campo magnético, elevación de las energías.

UARAP KIKUA TUN / UARITUMI KISAIDU / SAIBIRANA TIUAK MAYHUMA / MAYHUMA MAYHUMA/ VARAITUN KISAGUA / BINURATU SIRI KIUA / IMINA SARI MANIGUA / MANAI KATUN KISAGUA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA / MAYHUMA SHAKTI IGUANA.

Sin embargo, aunque se pueda leer, hablar, cantar, ¿escribir? Irdin no es un lenguaje, un idioma o una lengua. Lo conocemos principalmente en este “formato” porque es cómo nosotros podemos alcanzar a utilizarlo. Al igual que en muchas otras ocasiones, sería la adaptación resultante del paso por nuestros filtros de comprensión humana. Pero ni es un sistema de signos pactado a través de los que establecer una comunicación, tal y como definimos nosotros el “lenguaje”, ni mucho menos la manifestación particularizada de un lenguaje por una comunidad de hablantes, según la definición que tenemos de “idioma”. En el Multiverso de la Creación tan solo existe vibración. Vibración que comunica. Vibración que surge de la proyección de la energía de una conciencia. Así es como nos reconocemos y comunicamos en la multi dimensionalidad. También como co-creamos y evolucionamos. (Ya hablaré de ello más adelante en otro post). Esa comunicación (intercomunicación) creadora, vibracional es lo que llamamos Irdin. Su expresión más cercana a las posibilidades que sostiene en la propia Creación, las podemos encontrar en otra de las formas en las que podemos utilizarlo, aquí, en el plano terreno, y que conocí gracias a la generosidad de mi buena amiga y gran canal, Mariana Aguilar: los símbolos.

Aligerados del peso de la equivalencia necesaria para su comprensión, que lastra el concepto de “idioma” o “lenguaje” es en los símbolos donde más apropiadamente nos podemos desenvolver con Irdin. La abstracción geométrica de cada uno de ellos nos enlaza con la abstracción de la energía a la que está vinculado, trascendiendo el concepto único o unívoco.

He de reconocer que aún no he dado con el origen, o cuándo o a través de quién surgieron los símbolos Irdin que hasta ahora conocíamos. Seguiré buscando. Pero he aquí algunos de los 55 que hasta ahora teníamos. Aquí tenéis algunos de ellos.

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Sin embargo, desde principios de 2016 estoy teniendo el privilegio de canalizar, muchos de ellos en las mismas sesiones de sanación evolutiva que realizo, nuevos símbolos. Nuevos códigos Irdin que, a medida que los he ido canalizando, han venido junto con un sistema de sanación. Aquí os dejo algunos de ellos.

CUADRO Nuevo IRDIN.jpg

 

Todos estos nuevos Irdin, como decía líneas atrás, complementan a los conocidos anteriormente y, con total seguridad, iremos recibiendo más de ellos. Pero no han llegado solos. A medida que los he ido recibiendo han venido acompañados de una dinámica propia de trabajo, de una forma distinta de sanación. De manera que, independientemente de su uso individualizado, en su conjunto, conforman un sistema extremadamente puro, avanzado, rápido y eficaz encarado a solventar -tal y como lo he recibido y se me ha dado-, las trabas que impiden la evolución de Ser, y la consecuente manifestación de su esencia, aquí, de manera que la persona tratada pueda alcanzar con mayor agilidad la conexión con su propia esencia y Maestría interna para poder llevar a cabo los procesos que su alma ha venido a trabajar, aquí, en el plano terrestre. Trabas personales, heredadas, adheridas, kármicas… Generadas de las propias experiencias, del entorno, de energías adversas, de la familia, los ancestros, de vidas pasadas o de existencias anteriores, en otros planos. Tal y como se me dijo, este sistema se ha dado en llamar Quantic Irdin y, a partir de una primera sistematización didáctica de todo el ingente cúmulo de información (también de responsabilidad por mi parte) que conlleva, apenas ahora empiezo a divulgar (este post sería la primera acción “masiva” de ello) para beneficio de todos. Comprobando así, una vez más que, si bien el “lenguaje Irdin” puede ser contemplado como un medio de intercomunicación con los otros planos, su verdadera expresión se manifiesta cuando trabajamos con él como “lenguaje de manifestación”, cuando activamos, desde nuestra Luz, la Luz del código-matriz desde la que Irdin en realidad surge. Esa es la verdadera esencia de Irdin: los códigos de Luz de la propia Matriz del Universo. No en vano se le ha llamado “tercer lenguaje”, el lenguaje de los Elohims. Y ahora, cuando la vibración y el despertar lo ha permitido, empieza a llegar a nuestro plano, para nosotros. o puedo menos que decir AN’ANASHA (en irdin, “gracias”).

Gabriel Padilla

https://www.gabrielpadilla.es/formación/quantic-irdin/

WEBGRAFÍA:

-Mantras Irdin: http://universoirdin.blogspot.com.es/p/letras-de-mantras-irdin_12.HTML

 

-Web de Ricardo González. “Irdin, la lengua cósmica”

http://www.legadocosmico.com/articulo.php?page=irdin-la-lengua-cosmica

Las reglas del camino

Os dejo para reflexionar un interesante texto del maestro Tibetano Djwhal Khul, recogido en El Discipulado en la Nueva Era, vol. I.

1. El camino se recorre a plena luz del día, arrojada en el Sendero por Quienes saben y guían. Entonces nada puede ocultarse y, en cada recodo del Camino, el hombre debe enfrentarse a sí mismo.

2. En el Camino se revela lo oculto. Cada uno ve y conoce la villanía del otro. Sin embargo, a pesar de esa gran revelación, nadie retrocede, no se desprecian mutuamente, ni vacilan en el Camino. El Camino sigue adelante hacia el día.

3. Ese Camino no se recorre solo. No hay prisa ni apremio. Sin embargo, no hay tiempo que perder. Cada peregrino, sabiéndolo, apresura su paso y se encuentra circundado por sus semejantes. Unos van adelante, él los sigue. Otros se quedan atrás, él les marca el paso. No camina solo.

4. Tres cosas debe evitar el Peregrino. Llevar un capuchón; un velo que oculte su rostro a los demás; un cántaro que sólo contenga suficiente agua para su propia necesidad; un báculo sin orquesta en que aferrarse.

5. Cada Peregrino en el Camino debe llevar consigo lo que necesita: un brasero para dar calor a sus compañeros; una lámpara para alumbrar su corazón y mostrar a sus semejantes la naturaleza de su vida oculta; oro en una talega, que no lo malgaste en el Camino, pero lo comparta con los demás; una vasija sellada donde guarda todas sus aspiraciones para ofrendarías a los pies de Aquel Que espera darle la bienvenida en el portal.

6. A medida que recorre el Camino, el Peregrino debe tener el oído atento, la mano dadivosa, la lengua silenciosa, el corazón casto, la voz áurea, el pie rápido y el ojo abierto, que ve la Luz. Él sabe que no camina solo.