Meditación para la Paz y Unidad

Tras los desgraciados atentados terroristas en Barcelona, me pidieron colaborar en un pequeño encuentro por la Paz. La presente meditación fue canalizada para aquella ocasión, con la consigna por parte de los Maestros de divulgarla a fin de que, libremente, pueda ser utilizada por todos aquellos que quieran reunirse para llevar a cabo una acción de Luz sobre un territorio en conflicto, en guerra, que haya sufrido desastres naturales, que esté bajo el yugo de la injusticia política, que esté siendo devastado… etc.

Únicamente se debe tener en cuenta que debe realizarse en grupo. Un grupo que trabajará en círculo y, en el caso de ser un grupo excesivamente grande, en diferentes círculos concéntricos.

Tal y como se me encomendó, aquí os la dejo a vuestra disposición. Grabada en mi canal de YouTube y el texto de la misma.

MEDITACIÓN DE PAZ Y UNIDAD

Canalizada por Gabriel Padilla, para su libre uso, el 21 de agosto de 2017

PRIMERA PARTE: Preparación

  1. Nos relajamos. Liberamos cualquier tensión que pudiéramos tener.
  2. Elevamos nuestra petición a los Maestros, Guías, Ángeles y Arcángeles que nos acompañan que sellen la sala donde vamos a llevar a cabo el presente trabajo, con fuertes muros de Luz que nos protejan de cualquier interacción energética que pudiera producirse.
  3. Así mismo, pedimos que limpien la sala de cualquier energía densa, mal calificada u oscura.
  4. Elevamos nuestra petición a los Maestros, Guías, Ángeles y Arcángeles que nos acompañan par que sellen y protejan nuestro canal de Luz, y lo mantengan a salvo de cualquier interferencia no deseada.

SEGUNDA PARTE: El corazón Ascendido

  1. Pedimos que un rayo de pura Luz ascienda desde el mismo centro de la Tierra hasta nuestro cuerpo físico.
  2. Permitimos que entre en nuestro cuerpo físico  a través del canal central y ascienda hasta nuestro chacra corona.
  3. Anclaremos la conexión de esta corriente energética de Tierra en nuestro chacra corona realizando una gran respiración profunda.
  4. a continuación, pedimos que un rayo de pura Luz descienda desde el mismo centro del Universo hasta nuestro cuerpo físico.
  5. Permitimos que entre en nuestro cuerpo físico  a través del canal central y que descienda hasta nuestro chacra raíz (primer chacra).
  6. Anclaremos la conexión de esta corriente energética del Universo en nuestro chacra corona realizando una gran respiración profunda.
  7. La nueva energía que ha ido formándose en el primer chacra y la que ha ido formándose en el corona la visualizamos como dos esferas de luz que, siguiendo el canal central del cuerpo, ascienden y descienden hasta llegar al corazón, donde unificaremos ambas.
  8. La nueva unificación energética la elevaremos hasta el timo, el Corazón Ascendido permitiendo que este brille, irradie y vibre en todo su esplendor.

TERCERA PARTE: Acción individualizada desde la multidimensionalidad.

  1. A través de nuestro canal central, nos elevamos desde el timo hacia nuestro Yo Superior, nuestro Ser de Luz, que co-habita en la multidimensionalidad.
  2. Conectamos con el corazón diamantino de nuestra esencia multidimensional de Luz, de nuestro Yo Superior.
  3. Nos permitimos reconocer la pureza de dicha energía (la energía diamantina de nuestro corazón de Luz). Y a la vez me permito reconocer la energía de todos los corazones de los hermanos que están llevando a cabo el presente trabajo.
  4. Sintiéndome en unión, desde la esencia y la conciencia de mi corazón diamantino envío/proyecto un rayo de luz sobre la zona afectada.
  5. A continuación amplío el radio de acción a la región.
  6. Después al país.
  7. Finalmente al continente.

CUARTA PARTE: Acción colectiva desde la multidimensionalidad.

  1. Formamos un círculo al rededor del Planeta, desde la multidimensionalidad.
  2. Enviamos ahora energía desde nuestros corazones a la rejilla cristal de la Tierra.
  3. Unificamos todos los corazones de todos los hermanos que estamos actuando en ese momento, terrestres o celestes que nos estén apoyando y creamos una corriente circular entre todos ellos.
  4. Desde esta corriente que permanece circulando en el grupo en todo momento,  volvemos proyectar (la imagen que me mostraban era como los radios de una rueda) ahora con mayor fuerza nueva corriente de energía sobre la rejilla terrestre.

 

Gabriel Padilla

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Elohims. Quiénes son y en qué nos pueden ayudar.

  En el mundo de la metafísica, los Elohims, son tan vez, de los Hermanos menos conocidos. Recurrimos y conocemos a los ángeles o los arcángeles. Conocemos a algunos Maestros Ascendidos. Sin embargo, a pesar de que ellos también forman parte del “cuadro directivo” que gestionan las directrices de cada uno de los siete Rayos Universales resultan unos completos desconocidos.

   Elohims… ¿Quiénes son los Elohims?

  Para empezar la palabra nos resulta extraña. No se contempla esta nomenclatura en nuestra tradición cristina. Elohim es una palabra hebrea (אֱלהִים) que significa “dioses”. Es el plural de El (אֵל) o Eloha (אֱלהַּ), que se traducen como “Dios”. [¿Os habéis fijado que el nombre de todos los ángeles acaba siempre en EL?]. Por un lado, en la literatura judía se utiliza como uno de los nombres de Dios: “YHVE ELOHIM”. Con él se hacer referencia al Dios Creador. Al Verbo Creador del cielo, de la tierra, de las plantas, del aire, de la luz… Por ello Elohim también se puede traducir como “Poderoso”. Pero por otro, con esta palabra se aludía también a un conjunto de entidades consideradas divinas, distintas a YHVE. Tal vez sea la forma en que dieron noticia los antiguos, al igual que ocurriera con los ángeles a quienes se les identificó como “mensajeros divinos”, de estos hermanos de Luz tan próximos a nosotros.

  Los Elohims (o “Poderosos”) son los seres espirituales de Luz más cercanos a la Fuente de todos cuantos interactúan con el mundo terrenal. Ellos sostienen, de ahí la cercanía, la máxima conexión con la capacidad co-creadora que cualquier ser de la Creación pueda tener. Recordemos: la creación es una capacidad de la Fuente. Nosotros, como Hijos, heredamos este rasgo. La diferencia (enorme) es que la Fuente crea a partir de Sí Misma. Nosotros en cambio co-creamos: creamos a partir de la energía ya existente en el Universo. Ellos son los encargados de la evolución material de la Existencia. De manifestar en los planos materiales, de su elevación, de su modificación, si así se requiere o de la co-creción de nuevos elementos que pudieran necesitarse. Ellos se manejan perfectamente con la estructura matriz del Universo En nuestro plano terráqueo, ellos son el inicio del escalafón que se encarga de los reinos mineral, vegetal y animal. Por debajo, trabajando sobre el terreno encontramos a los debas y, como miembros de la propia naturaleza del planeta a todos los seres elementales, a quienes estos dirigen.

  Conozcamos algunos de ellos, uno de cada Rayo, y veamos ahora de qué manera pueden ayudar a nuestro proceso evolutivo.

HÉRCULES: Nos ayuda a manifestar nuestra Voluntad. La Voluntad sagrada de nuestra Alma. Ayúdate con el elohim Hércules a ser Uno con tu misión de vida. Frente los miedos, las dudas, las limitaciones impuestas o auto-impuestas, recurre al elohim Hércules para que fortaleza la energía interna que necesitamos para recuperar el empoderamiento personal y dar los pasos requeridos desde el saber de Justicia y Orden Divino que nuestro Ser conoce.

CASIOPEA: A veces el mundo nos resulta extraño, ajeno. A veces nos sentimos desubicados. Y esto impide que nuestra labor vital pueda llevarse a cabo. Recurre a Casiopea para reconectar con la Inteligencia divina de la cual formas parte, de la cual eres manifestación y desde la cual tú ejerces la parte que te corresponde en este plano. Regresa a tu interior y conecta con tus dones y capacidades. El mundo resulta imperfecto sin ellos.

 ORIÓN: Si Casiopea nos ayudaba a equilibrar nuestro cuerpo mental inferior para conectar con el cuerpo mental superior, el elohim Orión hace lo propio con el cuerpo emocional. A veces el amor mal entendido, mal interpretado o mal vivido cusa mella en nosotros. Conecta con el Amor Fuente del Universo. El Amor como inteligencia divina, sustento de la Creación. El Amor como espíritu activo de Dios, cuyas manos eres tú en la Tierra. Ayúdate con Orión para enfrentarte amando a tus sombras no integradas.

ASTREA: Como miembro del Rayo Blanco, la energía blanco-cristal desde la que trabaja el elohim Astrea permite elevar la vibración de todo cuanto lo necesite. Personas, situaciones, lugares… pueden perder la vibración al contacto con experiencias no deseadas, suciedad astral, oscuridad… Pide a Astrea que flamee con la vibración blanco-cristal todo ello (nuestros cuerpos, nuestras casas, una situación conflictiva…) a fin de hacer desaparecer obstáculos energéticos y energías mal calificadas que degraden o retrasen el proceso de Ascensión.

VISTA: Con el elohim Vista la Verdad está a tu alcance. La Verdad de quién eres, más allá de creencias, limitaciones… más allá de tu realidad terrena. Vista nos ayuda a conectar con nuestro Maestro interior. Especialmente cuando perdemos esa conexión al caer en la crítica, el odio, los bucles mentales y todas esas sombras internas tan conocidas. Haz un acto de contricción y pide al elohim Vista que te ayude a conectar de nuevo con tu Maestría de Luz para que puedas seguir manifestando la Verdad que habita en tu interior, la verdad de tu Luz.

PACÍFICA: El elohim de la Paz. Acude a Pacífica para reequilibrar cualquier lugar que haya sido perturbado por acciones indeseadas, sean naturales o producto de la mano del hombre: desastres naturales, catástrofes, conflictos bélicos, atentados… Pide a Pacífica que reinstale la paz en los territorios borrando las memorias de dolor y ayudando al equilibrio armónico que permita recomponer y levantar de nuevo la situación lo más pronto posible.

ARTURUS: el Elohim de la Libertad. Libérate con el elohim Arturus de todo cuanto estrecha la libertad de tu Alma, de todo aquello que ate tus alas, que le impida libertad de movimiento. Despliega, con la ayuda de Arturus, toda tu Esencia y que nada interrumpa el vuelo de tu Alma.

 Gabriel Padilla

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La Gran Invocación: energía y significado

Seguramente la habrás encontrado por las redes sociales, en algún anuncio de alguna revista especializada. Tal ve la hayas conocido en algún curso o por que se te ofreció en formato de calendario….

La Gran Invocación es una oración aconfesional, aparentemente anónima, destinada a ser utilizada y divulgada para beneficio de todos los Hombres de Buena Voluntad. Pero ¿sabías que esta oración fue transmitida por el maestro Tibetano Dhjwal Khul a través de Alice Bailey? ¿Qué su texto promueve las energías de las Festivales Espirituales?

Descubre todo esto y mucho más a cerca de este importante texto en el presente video. Espero que lo disfrutes.

 

Gabriel Padilla

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Las “otras causas espirituales” de la enfermedad

Hemos avanzado mucho desde que superamos la visión mecanicista que, aún hoy día, sigue prevaleciendo en el tratamiento de la salud y el bienestar. No voy a extenderme sobre el tema que ya traté en otro post de hace algunos meses atrás [ver]. Lo que aquí me interesa destacar, son las dos grandes líneas conceptuales desde las que entendemos hoy día la enfermedad (y por enfermedad me referiré siempre a la dolencia, el padecimiento, el trastorno físico o psicológico, emocional…). Por un lado, la concepción holística donde la enfermedad no es más que la exteriorización de un conflicto interno (mental, emocional o sistémico) no resuelto, que podría resumirse en la conocida frase “el cuerpo muestra lo que la mente calla”. Desde el “libro azul” de Louise L. Hay, el famoso Sana tu cuerpo, pasando por el conocido La enfermedad como camino de Thorwald Dethlefse y Dahlken Rudiger hasta los actuales trabajo en decofidicación, biodecodificación, nueva medicina germánica… etc, etc… la concepción es la misma.

Por otro lado, la línea de la concepción espiritual desde la que se entiende que la carencia de salud y bienestar parte de un conflicto entre el Alma y el cuerpo, entre nuestra identidad de luz y su imposibilidad de manifestarse en nuestra identidad terrena. Así lo dice Alice Bailey en su La curación esotérica: “Toda enfermedad (y esto es algo conocido) es producida por la falta de armonía o desarmonía entre el aspecto de forma y la vida. Aquello que une la forma y la vida, o más bien, el resultado de esta unión, denominada Alma, el Yo en lo que respecta a la humanidad, y el principio integrador, en lo que concierne a los reinos subhumanos. Las enfermedades aparecen donde no hay alineamiento entre estos diversos factores, el alma y la forma, la vida y su expresión (…).” O el mismo dr. Bach, buen conocedor de la obra de Bailey, para quien la enfermedad es “(…) el medio adoptado por nuestras propias Almas para señalarnos nuestras faltas; para evitar que cometamos más errores; para encauzarnos de vuelta al sendero de la Verdad y la Luz del que nunca deberíamos habernos apartado. Sea cual fuere el error que cometamos, reaccionará contra nosotros mismos, causándonos infelicidad, malestares o padecimientos, de acuerdo con su naturaleza. Su objetivo es enseñarnos los efectos de los pensamientos y acciones equivocadas”.

Sin embargo, y es en lo que quiero centrarme con el presente artículo, hay ocasiones en las que la enfermedad, el padecimiento, la carencia de salud o de bienestar no obedece a ninguna de estas concepciones. Hay ocasiones en las que justamente la enfermedad está en “perfecta armonía con el Alma”, como veremos. En otras, parte de una causa primera que origina, como consecuencia, dicha desarmonía. Partiendo de mi propia experiencia como sanador espiritual, completemos pues el cuadro de posibilidades para abarcar un panorama harto más completo del que contemplamos habitualmente.

LA HERENCIA: Este primer punto es quizá el más conocido y últimamente trabajado, que no respondería pero que incluyo, por no corresponder con los conceptos mencionados. Por ser una causa primera que se vincula a la persona simplemente por ser y estar, y que puede llegar a ser un gran factor determinante. Por un lado tendríamos la transmisión genética, que nos dispondría o transmitiría directamente alguna merma de salud. Pero por otro, tendríamos todos aquellos aprendizajes, filias y fobias pertenecientes al sistema al que se pertenece y que integramos de 0 a 8 años como forma de caminar por el mundo: coger los cubiertos, ceder el asiento a personas mayores, atarnos los zapatos, cómo saludar educadamente… junto a no hablar con extraños, no acercarse a quienes visten de una manera o pertenecen a un país o una etnia, que a ciertas horas no se va por la calle o que el dinero no da la felicidad…. También de vidas o factores vitales de miembros antiguos del clan que se superponen o se proyectan sobre la nuestra: los suicidios, abusos en las mujeres… O de vivencias que ha tenido nuestra madre mientras nos gestaba.

EL AMBIENTE: O entorno. Podemos en este caso ir de lo macro a lo micro, y en muchas ocasiones podría cruzarse también con los puntos anteriores.

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Cada país, cada lugar tiene unos condicionantes específicos que van a favorecer la aparición de unas dolencias u otras. El exceso de suicidios en el norte de Europa frente a los países mediterráneos, por la falta de sol. La carencia de síntomas en la etapa de menopausia de las mujeres mayas, frente a los sofocos ligeros de las mujeres japonesas o a los sofocos extremos que manifiestan las mujeres en Grecia.

            A nivel más local, sabemos de cómo nos afectan las energías telúricas. Y de lo que provoca estar en una casa construida sobre una corriente de agua, por ejemplo. No digamos sobre un antiguo cementerio. O con campos electromagnéticos alrededor de la misma.

EL KARMA: La sagrada Ley de Causa y Efecto también tiene cabida en nuestro ámbito. El karma que: 1) se libera; 2) activa o surge en un momento dado de nuestra vida y que no tiene por qué estar gestado en la actual. Puede provenir de reencarnaciones anteriores. En el primer caso nos parece obvio que la activación se dé para resolver (equilibrar) acciones que debieran haberse hecho de otra manera para evitar el efecto que causaron. ¿Pero en el segundo caso? ¿Por qué se pueden activar “kármicamente” situaciones de otras vidas? Por dos factores. Por paralelismos: ahora estamos haciendo lo mismo que en cierto momento, en cierta época, y aquello que nos afectó vuelve a producirse. Algún ejemplo: en otra vida fuimos comerciantes dedicamos a hacer negocios de forma poco clara. Ahora, en nuestro departamento comercial todo son pegas o falsas acusaciones. El segundo factor, sería por un voto (el conocido voto kármico) que hicimos en su momento con tanta determinación que hoy día sigue vigente: de pobreza, obediencia, vasallaje, castidad… En ambos casos, vemos, se trata de energías que siguen vigentes en el continuum temporal activadas en cuanto la situación repite sus condicionantes (pura ley de atracción).

LA MISIÓN DE VIDA: Hay misiones de vida que son muy complejas. De las más, quizá, las que se vehiculan a través de la enfermedad. No cabe generalizar, una vez más, pero sí tener en cuenta que hay enfermedades que más allá de la disposición genética, o de cualquiera de los factores de los que aquí tratamos en realidad forman parte o, directamente, son el pilar de la misión de vida de una persona. El tema es complejo. Especialmente desde nuestro punto de vista terreno (mental/emocional). Nos resulta inalcanzable tan siquiera imaginar qué tipos de aprendizajes se pueden llevar a cabo desde el limitado marco de muchas enfermedades. En estos casos, más que nunca, es el propio Alma el único que lo sabe; al fin de cuentas es quien aceptó esta propuesta evolutiva. Lo que sí sabemos es que en estos procesos, la dirección de muchas de estas misiones no apuntan únicamente a quien la lleva a cabo, sino que focaliza su acción en las personas que lo circundan. A veces incluso en mayor medida que en el propio protagonista, que ha aceptado asumir un papel ocasional que depare un aprendizaje profundo en el entorno.

CANAL ROTO: Este sería el primero de los casos en los que la enfermedad no se corresponde ni con aprendizajes, ni proviene de la trayectoria vital, transgeneracional o kármica de la persona, y , sin lugar a dudas, es la que literalmente mantiene sin remisión la obstrucción entre el Yo Terreno y el Yo Superior. Se produce en el mismo momento de la concepción o durante el proceso. A partir de la diferencia vibracional entre la multidimensionalidad y el plano terreno el canal, la conexión que vincula al Yo de Luz (Yo Superior) con el futuro feto desde el cual encarnará, se rompe dando lugar a la pérdida del futuro bebé, o se “quiebra”, dando lugar a un décimo chacra activo o descontrolado que se traduce en esquizofrenias o bipolaridades, por ejemplo. [Véase el post “Anatomía del canal de luz”]

INFLUENCIAS / AGENTES EXTERNOS: Afortunadamente se da en el menor de los casos. Pero algunas dolencias o enfermedades, padeceres surgen a raíz de acciones externas dirigidas hacia nosotros. Hablamos de manipulaciones energéticas creadas para afectarnos, enganches energéticos, parásitos energéticos, bajos astrales, larvas etéricas, oscuridad, implantes extraterrestres…etc.

Gabriel Padilla

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Anatomía del canal de Luz

La palabra “canal” es de las más utilizadas en el mundo del desarrollo espiritual. Decimos que somos “canales”, que “canalizamos” información, que nos convertimos en un canal de energía al trabajar desde Reiki, por ejemplo. Fue el conocido psíquico Edgar Cayce el primero en referirse al hombre como “canal” de transmisión psíquica o espiritual. ¿Pero hablamos en todo momento de una metáfora? En absoluto. Aquí os dejo cuatro notas respecto de uno de los puntos tan importante como poco tratado, a nivel de divulgación informativa, de la anatomía energética: el canal de Luz.

El canal de Luz existe. Se trata de una conexión etérica con forma tubular (de ahí que también se le conociera como “tubo de Luz”) a través de la cual se mantiene vinculada nuestra existencia celeste y planetaria, permitiéndonos tanto coexistir como evolucionar en el presente plano terreno.

Aunque la descripción no es del todo exacta, así es como la detalla el Manual de Ejercicios Pleyadianos [cap. XIII]:

 “Es una zona tubular de un diámetro de cinco a seis centímetros que se extiende desde el extremo superior del aura cruzando a través de la corona, descendiendo y rodeando la columna, bajando entre las piernas al extremo inferior del aura. También continúa por encima del aura a través del centro de todos los aspectos de tu Yo Superior de la quinta a la novena dimensiones.

Es lo que te une con todos los aspectos que contiene tu holograma personal. A través de este enlace pasa la luz de dimensiones superiores que desciende por el «tubo de luz» de tu cuerpo y aura y es la clave para atraer la conciencia superior al cuerpo de forma permanente”.

A partir de la información que me ha sido dada podemos dividir en tres partes el canal de luz:

Parte central: Sería lo que todos conocemos como el propio canal de Luz. Es la conexión tubular a la que se hace referencia en el Manual pero no pasa por la columna vertebral, sino que cruza en vertical desde el chacra 12 hasta el chacra de Gaia (situado a unos 50 cm por debajo de nuestros pies y que nos ancla a Tierra). En esta parte, es “rígido” pero flexible y recto.

La conexión superior: Desde el chacra número 12, deja de tener “forma”. Constituye el vínculo que nos une a nuestra identidad de Luz, desde la que coexistimos temporalmente, y a ésta con la mónada o Esencia Fundamental. Sería el “cordón umbilical” (utilizo el sentido figurado) que nos une a la Fuente. Esta conexión se establece exactamente en el mismo momento de la concepción humana. El resto se va formando a medida que el cuerpo físico (y por consiguiente, el resto de la anatomía etérica) va desarrollándose.

La conexión terrestre: Desde el chacra de Gaia, sin ningún tipo de forma determinada, constituye el vínculo y anclaje que necesitamos para la subsistencia en el planeta. Alimenta el físico animal en el cual nos encarnamos. Durante la gestación, mientras no se desarrolla esta conexión, la energía terrestre es proporcionada por la madre.

Estas son las principales características del canal de Luz. Algunas ya han quedado vislumbradas en las líneas anteriores.

  • Permite nuestra coexistencia terrena:
    • Vincula la identidad de Luz (Yo Superior), vinculada a su vez a la Mónada o Fuente, con la identidad terrena (Yo Humano).
    • Ancla la identidad terrena al planeta, permitiendo la existencia vital tercerdimensional. 
  • Vehicula las energías necesarias para la vida planetaria.
    • Vehicula la energía celeste.
    • Vehicula la energía terrestre.
  • Vehicula información.
    • Desde la conexión superior, la identidad terrena recibe información de su identidad de Luz, de los Guías o del resto de hermanos de la Hermandad Blanca a fin de ayudar en el proceso evolutivo. También energía.
    • Del mismo modo, permanecemos en conexión con los recursos que necesitamos para llevar a cabo nuestra misión de vida y que son propios de nuestro Yo Superior.
    • Nos conecta, si los trabajamos, con nuestra conciencia superior.

Para completar esta nota acerca del canal de Luz, cabe señalar que, al igual que el resto de anatomía etérica, se puede ver afectado por problemas

  • El canal se puede “ensuciar” energéticamente. A nivel interno, provocará que los efectos de la dualidad queden más exacerbados, que nos sintamos “desconectados” y, en los casos más graves, que no podamos recibir la orientación de nuestra mente superior, guías…etc…
  • El canal puede constituirse defectuosamente. Esto ocurre durante el proceso en que se establece la conexión en la formación del feto, debido a la diferencia vibracional de los planos superiores y el nuestro. Suele romperse a la altura del 10 chacra, en general. Por desgracia es irreparable. Provoca esquizofrenias, bipolaridades…
  • El canal puede romperse. La conexión superior del canal es lo que se ha denominado tradicionalmente como “cordón de plata”. La conexión desde el chacra de gaia, “cordón de oro”. Si la conexión terrestre se pierde o interrumpe, el cuerpo físico se queda en coma. Si la conexión celeste se corta, es cuando morimos. Estos casos dependen muy mucho de si el cometido vital ha llegado a su fin o, en el caso del coma, de si la persona, a nivel de Alma, decide quedarse o seguir. A veces también se produce cuando el tiempo es cumplido y la persona se resiste a marchar.
  • El canal puede ser interferido. Esto es especialmente importante a ciertos niveles de compromiso evolutivo. Una entidad puede interferir en nuestro canal con la voluntad de confundir. Cuando esto se produce, la información que recibimos resulta manipulada desde los intereses oscuros. No hace falta hacer hincapié en la gravedad del asunto y de lo que supone la recepción de estos mensajes de error, tanto para la labor del propio canal como para aquellos a los que pueda llegar su mensaje.

Pero lo más importante, el canal se debe trabajar. Al igual que ocurre con los distintos cuerpos de Luz, los cuerpo inmateriales del hombre que componen lo que vulgarmente conocemos como aura, el canal de Luz también debe “mantenerse”. A través de la práctica de desarrollo espiritual (Reiki, meditación…), a partir de nuestro propio desarrollo, y especialmente ahora que eres consciente de él, el canal se ve fortalecido y reforzado, asegurando una buena conexión entre nosotros y ese Nosotros etérico, de Luz, que en realidad somos.

Espero que esta información os resulte de utilidad.

Gabriel Padilla

2017. Año violeta. Año de Acuario

         Puede resultar facilón decir que este 2017 es un año fundamental, trascendental dentro del proceso de progresión evolutiva que estamos llevando a cabo. En realidad qué año no lo es. ¿Qué peldaño no es fundamental para una escalera? Sin embargo este ya inaugurado 2017, después del pasado 2012 es quizá el que merezca más estos adjetivos o esta especial atención, como a continuación veremos. Pero para ello, hemos de contextualizar.

            Venimos de un largo camino; quién lo duda. Un camino cada vez más marcado y acotado, a medida que las energías Acuario van logrando consolidar huecos. O mejor dicho, un camino cada vez más marcado y acotado precisamente para que las energías Acuario vayan consolidando su puesto. Porque, tal y como expongo en la introducción de mi libro La Llamada del Guerrero (2012-2020) venimos de una Era anterior donde no se pudieron hacer los “deberes”. [A quien le interese algo más de detalle que visite la página del libro en Amazon. Allí podrás leer el prólogo donde me explayo con más detalle al respecto]. De una armónica presencia / convivencia en los reinos de la naturaleza, de la comprensión del hábitat, de la llegada preparatoria de los grandes mensajes “religiosos”… etc que debían ser la previa a la llegada del actual Acuario, resultó un empoderamiento del ego (es lo que ocurre cuando confunde responsabilidad con poder, y sin un atisbo de conciencia) cuyo resultado ha sido el dominio, el arrinconamiento, la destrucción de los reinos, la conquista del entorno, el ensalzamiento de la materia como expresión de poder o la tergiversación de los mensajes espirituales en pro de intereses partidistas. Repito: no me extiendo al respecto. Remito al lector al prólogo de la obra.

La cuestión es que entre semejante panorama la llegada de la Nueva Era (aumento de la conciencia, de la identidad transpersonal, hermanamiento, protagonismo de las partes en la forma de un Todo, alcance de la automaestría, elevación vibracional… etc, etc.) se dio de bruces. Aunque únicamente en sus primeros años. No se tardó en focalizar todos los recursos por reconducir la situación. Y después de los primeros índigo, llegaron los cristal y posteriormente otros tantos (“niños de las estrellas”, “niños de ángel”… aquí no hay una nomenclatura popularizada, tal vez porque, al fin, en realidad poco importa la etiqueta) con capacidades más despiertas y, sobretodo, las lecciones mejor aprendidas, especialmente a partir de los 90.

Sin embargo es desde de la definitiva consolidación de la nueva energía (de la nueva dinámica evolutiva, que al cabo es de lo que estamos hablando), que es necesario realizar un llamado. Una llamada general.

Tras el famoso, y parece que ya olvidado, 2012 donde entre en el período comprendido entre las sincronicidades del 12-12-12 y el 21-12-12 se lleva a cabo el asentamiento definitivo. Un asentamiento que se conjuga con un aumento vibracional del planeta, fruto del trabajo evolutivo colectivo (que la anterior Era no se hubiese llevado a cabo según lo previsto en absoluto implica que no se consiguiese nada), por el cual desciende la densidad de la materia planetaria permitiéndonos permeabilizar, para resumirlo rápido, rasgos que nos son propios en nuestras identidades de cuarta y quinta dimensión con mayor facilidad.

Aprovechando todo ello, desde la Hermandad Blanca se realiza lo que se conoce como la “Llamada del Guerrero” .Se abre un período de conciencia interna por el que se insta a todos los trabajadores de Luz, a todos cuantos estamos encarnados aquí, en la Tierra, a reflexionar sobre nuestra labor, sobre nuestra misión y a ser más militantes que nunca. (El sentido del libro que se instó a divulgar es una herramienta más de la Hermandad para tal fin). Un período que en nuestro plano terrestre alcanza desde el propio año 2012 hasta el año 2020/2021 y en el que debemos trabajar por reconducir la situación.

Una llamada a nivel de Yo Superior de cuantos estamos encarnados desde la que se nos insta a asumir nuestras responsabilidades. Las responsabilidades de nuestras vidas (la primera batalla de todo Guerrero de Luz siempre es interna). Una llamada que apela al orden y la conciencia: ¿cuántas veces hemos creído estar hablando o actuando desde la Luz y en realidad se nos había colado el ego, nuestras sombras? (Te remito lector, a mi conferencia Los 10 errores de la espiritualidad, uno de los pasajes más importantes de cuantos se me dieron para el libro). Una llamada a la acción. Debemos ser militantes, activos y proactivos del Bien y para el Bien. Basta de autocomplacencia. Basta de escondernos. Basta de no saber decir “basta” frente a lo injusto, al mal y a la Oscuridad. Recuerda siempre que no estás solo. Recuerda siempre que tú eres un miembro activo de la Hermandad Blanca, trabajando aquí y ahora.

Nos encontramos sin lugar a dudas en el período de mayor vibración de la historia de la Humanidad. Y esto va a seguir in crescendo. Pero de nada servirá sin acción consciente. Siempre pensando desde la mente, a veces creemos que son las dinámicas energéticas las que cambiarán la situación. Es como creer que la fama de un buen equipo de fútbol ganará el partido, con todos los jugadores sentados en el banquillo.

Pues bien, el presente año 2017 es el año central de todo este período descrito. Un año que va a resultar mucho más que simple in pass. Es el año en el que se establece un nexo evolutivo entre la primera etapa del proceso y la etapa siguiente y final que concluirá, como dije hacia 2020/2021. La vuelta definitiva de una rueda que, antes que marcar un fin, continua girando por su propia inercia hacia un nuevo principio. Se señala en su mismo significado numerológico. Si reducimos a un solo dígito la cifra del año (2+0+1+7) obtenemos 10 que, de reducirlo (1+0) daría 1.

El año 2017 es un año de unidad y conexión. Un año en el que descubrir nuestra maestría interior entendiendo que nada ni nadie externos va a poder hacer brillar nuestra luz, salvo nosotros. Es el año donde descubrir todo nuestro potencial, toda nuestra autonomía. De recuperar todo el poder personal disperso por nuestras sombras y de reafirmar nuestro Yo. Mas un Yo que no está aislado. Un Yo que no permanece en ningún momento al margen de cuanto le rodea. Un Yo capaz de crear junto al resto. Así lo hace la unión del 1 y el cero. Es el año para entender definitivamente el protagonismo de nuestra individualidad en el Todo, así como los beneficios del Todo hacia cada uno de nuestras individualidades. “La evolución será global o no será”. ¿Os suena?

Por otro lado, el presente 2017 podemos contemplarlo como un año de concentración. En él se unifican todas las experiencias colectivas y personales trabajadas a lo largo del período que se inició en 2012. Como sabéis, cada año, en Wesack, desde la ciudad etérica de Shambala se ancla el Espíritu Ascendente que regirá el año próximo. Es la energía que marcará la labor de evolución colectiva y que reorienta y apoya también las propias misiones de vida que cada uno lleva a cabo. El espíritu Ascendente se corresponde cada año con uno de los siete Rayos Universales. La Llamada del Guerrero se inició en 2012, dentro de la dinámica del Rayo Amarillo, rayo de la Iluminación a través de la que hubo mucho despertar “repentino”, mucho hermanamiento con los Yo Superior o como mínimo una mayor conciencia de ese “algo más” existente. Le siguió la energía de Rayo Rosa a través de la cual los despertares que seguía produciéndose fueron arropados (suavizados, acompañados…) por el pulso del Amor Divino; o en vano el maestro Saint Germain se refiere a este Rayo como “Sabiduría-Amor”. A partir de aquí las vibraciones fueron en aumento, y nos encaramos hacia el Rayo Blanco: el reconocimiento de quiénes somos en realidad, de quiénes somos Hijos, de a dónde pertenecemos. El maestro Serapis Bey nos dio un toque, recordándonos que “para lo cósmico no hay tiempo”. No hay lugar para la autocomplacencia. La evolución requiere de una labor constante y real. Los velos se rasgaron para muchos. Tras el trabajo de reconocimiento de nuestra Luz, llegamos a 2015 con la vibración de Rayo Verde. Y si con el Rayo Blanco muchas historias que no tocaban ya vieron la luz para ser resueltas, de manera mucho más incipiente ocurrió con la llegada de la energía del rayo de la verdad y la sanación. Este rayo nos invitaba a trabajar sobre nuestra mente, sobre nuestros procesos tramposos que nos impiden avanzar o nos enseñan verdades distorsionadas. Este pasado año, 2016, fue el año del Rayo Rojo, la vibración de lo místico, y de la manifestación de nuestra Luz interior en la realidad exterior donde habitamos. El presente 2017 recoge toda la labor hecha (que cada uno haya llevado a cabo a lo largo de la Llamada) y entra de lleno con las vibraciones de Rayo Violeta.

Anteriormente decía que es un año de concentración. Fijaos. El espíritu ascendente coincidiendo con la vibración de la Era: violeta y violeta. Es un año que refleja el proceso que hemos llevado a cabo a lo largo de las distintas eras, con nuestra presencia terrestre, para realizar la culminación. En ambos casos, el logro de permeabilizar nuestras identidades de Luz a través de nuestras identidades terrenas. Va a ser un año más Acuario que cualquiera de los que hayamos vivido. Pero no para finalizar un proceso. Sino para continuar. Este año concentra, recoge y favorece acabar de trabajar, con mayor celeridad si cabe, cuantas coletillas hayamos dejado sueltas (no en vano es el rayo de la Transmutación), para poder dar el salto cuántico que va a suponer el venidero 2018. El maestro Saint Germain lo resume perfectamente: “el que cierra el ciclo, el punto donde todo es transformado; (…) es el Rayo a través del cual actúan las fuerzas mayores y trasmutadoras del universo; es el Rayo que provoca el cambio, el que acelera el movimiento, el que da el impulso final a esos pequeños saltos cuánticos que la materia y la sustancia dan, al pasar de un ciclo al siguiente”. Es por ello que en el presente año tendremos nada menos que dos portales. Uno de inicio, el pasado 1/1/1 donde se focalizarán las energías de concentración y transmutación, y uno final, el 10/10/10 donde se iniciará el paso evolutivo hacia el nuevo ciclo recogiendo y expandiendo el nuevo orden que hayamos podido lograr. Como siempre, de nosotros depende.

Mas esta rapidez, acelerada por la corriente de energía diamantina que entró el año pasado, tal y como os expliqué en la conferencia sobre 2016, no va a provocar cambios traumáticos. Si algo tiene de bueno la vibración violeta es que es una vibración de contundencia amorosa. Seguramente no viviremos los cambios de manera tan brusca como en otros períodos. Todo se irá colocando en su orden necesario pero desde el Amor. Sí. Va a ser un año que acogerá los cambios con cierto arropo cósmico. Fijáos que el Rayo Violeta está formado por la conjugación de las energías de Rayo Azul (el Orden Divino) y Rayo Rosa (Amor divino). De modo que focalizaos en Amor. Vuestras sombras, las que os afecten de los demás, en todas las situaciones y en todos los órdenes del día. Veréis como todo va progresando de la manera más adecuada, sólida y apacible, aunque en alguna ocasión podáis no vivirlo así en primera instancia.

Se nos avecina ya un año intenso, en el que podréis poner en orden vuestras vidas y vuestro interior si os cuadráis con las energías regentes. El único problema para este año será comprobar cómo son capaces de revolverse aquellos aún establecidos en las dinámicas oscuras aún no resueltas de la Era anterior. Pero ocupémonos de nosotros mismos. Mantengámonos vibrando siempre en el Orden del Amor: el Rayo Violeta.

Muy feliz año.

Gabriel Padilla

Puedes ver el video de este post en mi canal de YouTube

 

Arcángeles. Quién es quién.

ARCÁNGEL MIGUEL

Nombre: “Quién como Dios”. Potestad: Defensa de la Fe y la Justicia Divina. Día: Domingo. Color metafísico: Azul

 San Miguel es uno de los arcángeles más populares y reconocidos. Tanto judíos [Mikha-El, מיכאל] como cristianos afirman que este Arcángel es el defensor de su Fe, destacando la lucha de Miguel contra Satanás. Para el Islam, en cambio, Mījā’īl o Mijal [ميخائيل] es un arcángel secundario cuya función se limita a difundir bendiciones.

 DECRETO: Nadie, ni ninguna circunstancia puede impedirme realizar mis aspiraciones más profundas en armonía con la voluntad de mi alma.

ARCÁNGEL JOFIEL

Nombre: “Belleza del Señor” o “Sabiduría del Señor”. Potestad: Sabiduría divina. Día: Lunes. Color metafísico: Amarillo

El Arcángel Jofiel es el guardián de los buscadores de la Sabiduría y el Conocimiento, no en vano fue el encargado de custodiar el Árbol del Bien y el Mal. Para la tradición hebrea es una de las figuras más importantes, ya que se dice que este arcángel enseñó los misterios de la Kabbalah a Moisés. Ellos lo denominan con el sobrenombre de Príncipe de Shem, Príncipe de la Ley o Príncipe de la Torá

DECRETO: En cada persona percibo el Ser Divino y permito a todos los que me rodean manifestar lo mejor de ellos mismos. La Inteligencia Suprema opera y produce resultados divinos.

 

ARCÁNGEL CHAMUEL

Nombre: “Dios es mi meta”. Potestad: Amor divino. Día: Martes. Color metafísico: Rosa

 El Arcángel Chamuel es el Arcángel del Amor: el amor hacia el prójimo, el amor fraternal, el amor de pareja, el amor por la Humanidad, permitiéndonos disfrutar, compartir e interactuar con los demás a quienes vemos como a nuestro grupo de compañeros. El Arcángel Chamuel nos conduce hacia el Amor Puro de Dios, en todas sus manifestaciones. En la tradición cristiana se dice que fue este ángel quien consoló a Jesús en el Huerto del Getsemaní.

 DECRETO: Elijo vivir en la alegría, la sencillez, el humor y el amor. Yo celebro la vida y la Vida me lo recompensa: cuanto más permito que fluya el Amor Divino a través de mí, con mayor abundancia se me da.

 

ARCÁNGEL GABRIEL

Nombre: “Dios es mi fuerza”. Potestad: La Gracia divina. Día: Miércoles. Color metafísico: Blanco

El Arcángel Gabriel es el Gran Anunciador, el traedor de noticias. En el cristianismo anunció el nacimiento de Jesús y de Juan el Bautista. En el Islam, Gabriel (جبريل) dictó el Corán al profeta Mahoma, por lo que se le considera el arcángel más importante.

Cuando nos sintamos perdidos, sin rumbo, será la Luz del Arcángel San Gabriel quien nos traerá claridad a nuestra confusión mental. La Purísima Verdad descenderá sobre nosotros para dejarnos ver cuál es la opción que mejor cumple con nuestro Plan de Vida. Nos pone en contacto directo con la energía de Dios Padre.

 DECRETO: Comunico inmediatamente todo lo que tengo que comunicar. Libero mi espíritu y vivo en paz conmigo mismo y con los demás.

ARCÁNGEL RAFAEL

Nombre: “Sanador Divino”. Potestad: Sanación. Día: Jueves. Color metafísico: Verde

El Arcángel San Rafael es el encargado de cuidar de nuestra salud física y mental. San Rafael y su coro de ángeles sanan nuestras dolencias del cuerpo pero también del alma, siendo la mayor parte de las veces la manifestación de un desequilibrio o una desarmonización energética provocada cuando no somos sinceros con nosotros mismos y nos traicionamos callando, aguantando por intentar agradar a los demás, u optamos por soportar situaciones que nos resultan perjudiciales anímicamente.

 San Rafael es el “jefe” de los Ángeles de la Guarda y protector de los matrimonios y parejas.

DECRETO: Las fuerzas sanadoras del Universo entran en acción liberándome de este estado y otorgándome la salud y armonía energética que mi cuerpo y mi alma necesitan.

 

ARCÁNGEL URIEL

Nombre: “Fuego de Dios”. Potestad: Suministro. Día: Viernes. Color metafísico: Rojo rubí

El Arcángel Uriel es uno de los arcángeles que más cerca de Dios está, no en vano le fue colocado un sol sobre la cabeza, símbolo de su elevada jerarquía. Con su divina inteligencia y eterna memoria sabrá proveernos de todo cuanto necesitemos. Únicamente debemos pedir, alzar nuestra vista al cielo y solicitar una solución, una señal para discernir el camino correcto o la decisión adecuada. El Arcángel Uriel y su séquito de ángeles estarán prestos para responder a la llamada o para hacerla llegar hasta el plano angélico-vibracional que corresponda.

DECRETO: Los guías trabajan favorablemente para todos. Simplemente debo reconocer su existencia y con gratitud alzar mi voz hacia ellos para que su amor al servicio se ponga en marcha. Confío en mí porque ellos me asisten. Ahora todo se arregla

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ARCÁNGEL ZADQUIEL

Nombre: “Fuego de Dios”. Potestad: Perdón. Día: Sábado. Color metafísico: Violeta

 El Arcángel Zadquiel es el Arcángel de la Justicia Divina, de la Misericordia, del Perdón de la Compasión, de la Liberación y la Transmutación. Si le pedimos con un corazón puro nos permitirá perdonar y que nos perdonemos; aliviar el peso de los errores pasados, borrar viejos esquemas, los malos hábitos adquiridos que vician nuestra vida. Transmuta los errores del pasado, esas acciones incorrectas que tanto pesan en nuestra memoria y que no nos dejan avanzar con libertad.  

DECRETO: Abandonos los viejos hábitos. Todo lo que no contribuye a mi felicidad o a mi plan de vida desaparece ahora. Elijo la oportunidad de cambiar completamente mi vida y por ello el camino vuelve a ser luminoso y libre.

Decretos canalizados por Gabriel Padilla

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Ayudas celestes

   ¡Qué difíciles las misiones, aquí en la Tierra! Ya lo he referido en alguna otra ocasión (véase mi video “Misiones y contratos de vida”). Difíciles porque nos encarnamos en la 3D y olvidamos quiénes somos, perdemos nuestras capacidades o características y posibilidades multidimensionales y, lo más importante, olvidamos qué hemos venido a hacer aquí, sin que nada de ello excuse el cumplimiento de la labor evolutiva aceptada. Una labor encarada, me remito de nuevo a la conferencia anteriormente citada, a un cometido triple: nuestra propia evolución personal, la evolución colectiva terrena (que implica al colectivo humano y, por extensión al planeta) y el proceso ascensional colectivo universal (que implica la progresión de la propia Hermandad Blanca a la que todos pertenecemos, y desde donde todos trabajamos, y por extensión, el Multiverso que cohabitamos).

Es difícil. Sí. Pero precisamente porque desde la Hermandad se es consciente de ello, a todos los que tenemos que realizar una labor evolutiva teniendo la Tierra como escuela ocasional, se pone a nuestra disposición todo un régimen de ayudas con la finalidad que, amén de nuestra pericia, podamos lograr el éxito que pretendemos y, por triplicado, necesitamos.

La primera ayuda que tenemos es la de nuestro Guía. Desde el minuto cero de nuestra concepción, cuando el alma, como se dice comúnmente, (en realidad nuestro Yo Superior), se vincula con la parte física que va a surgir para la encarnación ya contamos a “nuestro lado” con un Guía. Un Ser de Luz, como nosotros, que se mantendrá en el plano etérico y nos acompañará el resto de nuestra existencia terrenal para asistirnos u orientarnos en todo cuanto podamos necesitar para el cumplimiento de nuestra misión.

Para los más tiquismiquis: ¿exactamente cuándo se establece ese vínculo entre la identidad de Luz y el futuro cuerpo terreno? Hay diferentes tradiciones que afirman que a los 120 días de embarazo (según afirmó el Yogui Bhajan, desde las enseñanzas kundalini), otras que a los 3 meses (), hay quien dice que el alma entra por la pineal a los 49 días… El vínculo se establece en el mismo momento de la concepción. Así se me dijo en una ocasión en la que consulté a mis Maestros al respecto. En cuanto se produce la fecundación y el cigoto realiza su primera división, el vínculo está establecido. Aunque ahora no quiero irme por las ramas. Este es un tema que trataré en un futuro porque da mucho de sí. La cuestión es que desde el primer instante un Guía baja con nosotros. Formamos parte de su misión  (¿recordáis que todas las misiones están entrecruzadas?).

En segundo lugar, tenemos a Guías, Maestros Ascendidos, Ángeles o Arcángeles… etc que pueden venir a trabajar desde la más estrecha proximidad en momentos puntuales que lo necesitemos, en función del proceso evolutivo que estemos llevando a cabo. Cuando estos vienen a trabajar con nosotros, nuestro Guía personal cede su lugar, “da un paso atrás” decimos, para ceder el protagonismo de la orientación al nuevo Hermano de Luz que, una vez cumplido el cometido, una vez hayamos solventado el proceso o aprendido lo necesario, volverá a marchar para dejar paso de nuevo a nuestro Guía habitual. ¿Durante cuánto tiempo se quedan con nosotros? Lo dicho. Dependiendo de la necesidad de nuestro proceso. Yo recuero haber estado trabajando con Sananda durante unos 6 meses y en cambio apenas una semanas con el Arcángel Azrael, que vino a prestarme protección.

En tercer lugar, independientemente de que trabajemos más o menos estrechamente con ellos (el punto anterior, que un Maestro se ponga a nuestro lado es algo que deciden ellos, no nosotros), tenemos a nuestra disposición a todos los miembros de la Hermandad Blanca y sus Consejos, para solicitar la ayuda, consejo, orientación, herramientas y todo cuanto podamos necesitar. Porque en el Universo existe una ley tan sagrada como la del libre albedrío. Es la Ley de la Invocación. La establecimos nosotros, los miembros de la Hermandad, y es de obligado cumplimiento. Dicha ley dice así: “todo acto de invocación, exige un acto de evocación”. Es decir, que siempre, siempre, siempre, absolutamente siempre que un Hermano solicita ayuda, siempre, siempre, siempre, absolutamente siempre, éste será atendido. Cosa muy distinta es que pidamos algo y nos de la impresión de que no hemos sido escuchados. Esto no ocurre nunca. Jamás. En todo caso la contestación no hemos sabido verla. Pero no pasa nada. Lo que debemos hacer es simplemente volver a realizar nuestra petición, consulta… y pedir que en esta ocasión nos la hagan llegar de manera que nos resulte comprensible.

Porque, exceptuando las canalizaciones directas, de las que ya hablaremos también en otra ocasión, ¿de qué manera nos hacen llegar todos ellos sus orientaciones? De tres formas distintas:

  1. Intuiciones, corazonadas, precogniciones…: Muchas de esas intuiciones que tenemos en realidad no son nuestras. Es la forma más común que tiene nuestro Guía de comunicarse con nosotros. Aquí todos podríamos poner miles de ejemplos, a poco que pensemos un poco. Puede ir desde apuntarse a un curso que no sabes ni de qué va, pero sabes que tienes que ir, hasta insistir en ir por una calle en una ciudad desconocida cuando vas perdido y dar con el lugar que querías.
  2. Señales: Quizá el recurso más conocido/solicitado por nosotros y donde más se demuestra la “creatividad” de Arriba para hacernos llegar el mensaje o la orientación. Canciones que escuchamos constantemente, siempre el mismo fragmento (en la radio, alguien la silva al lado en el bus, la oímos en un politono de móvil…), atiende a la letra. Si insistes en hacer algo y todo son contratiempos, reflexiona si debes hacerlo o si es el momento. Cuando no sabes si irte un fin de semana fuera porque vas con el dinero justo pero necesitas un parón y encuentras el buzón lleno de publicidad de agencias de viaje…; confía y márchate. Cuando encuentras plumitas blancas en lugares imposibles (¿un ascensor? ¿tu habitación? ¿la oficina?) se te está diciendo, tranquilo/a, estamos a tu lado. Cuando no paras de ver números repetidos, repetitivos o capicúas. Mira a ver qué significado tiene en tu vida o en la numerología.
  3. Sincronicidades: Es uno de los “diálogos” que más sorprenden siempre. Unifican el tiempo y el espacio. Aunque solemos verlas como “casualidades”. ¿Has pensado alguna vez en alguien y justo ese día, o en ese instante te la has encontrado por la calle o te ha llamado por teléfono? ¿Has querido leer algo sobre un tema y poco después alguien te presenta a alguien que ha hecho un curso o incluso es docente precisamente de eso que te interesaba?

Realmente a veces parece pura magia… si no supiéramos quiénes están detrás apoyando y arropando nuestros procesos evolutivos y vitales. Pero lo más importante es que tomemos conciencia de ello. Porque sólo así podremos facilitarles la labor. En la medida en que ellos sean conscientes de que somos conscientes, valga la redundancia, de su labor es cuando se permiten ser aún más exhaustivos, dado que estamos abriendo la puerta a una interacción mucho más clara y directa. Por ende, también es importante que pidamos, que solicitemos esa ayuda porque en muchas ocasiones, en respeto del libre albedrío ellos se van a permitir no actuar salvo que lo pidamos explícitamente.

¡Qué diferente es ir por la vida sabiendo que no estás solo/a!

Un gran abrazo.

Gabriel Padilla

SAN JUAN: la fiesta de los elementos

  San Juan es una de las fiestas más celebradas en toda la cultura mediterránea, aunque no exclusivamente. Se trata de la festividad pagana dedicada al solsticio de verano.

Se celebra el protagonismo del Sol, que nos ilumina durante más horas al día, la eclosión de la naturaleza (plantas, hierbas, flores están en su punto álgido)…

Se considera que durante esa noche la Naturaleza y todos sus seres están más despiertos que nunca y la magia puede hacerlo todo posible.

Como en muchas otras ocasiones, el cristianismo asimiló dicha celebración retrasando la festividad del 21 (día del solsticio) al 24, para conmemorar así el nacimiento de Juan el Bautista. Sin embargo, sus amplísimas raíces paganas se mantienen intactas aún en nuestros días.

Como reza el título del presente post san Juan es la noche de los cuatro elementos. Quizá el momento del año en el que el hombre más en contacto se está con las propiedades “mágicas” de la Naturaleza.

ELEMENTO FUEGO (Y AIRE): Es la noche de las hogueras de renovación donde nos deshacemos de todo lo viejo, lo caduco… Quemamos todo cuanto no nos sirve. También saltamos por encima de ellas, o pasamos sobre ascuas ardiendo para purificar nuestras vidas. Hubo quien dijo que las cenizas de estas hogueras curaban la sarna, los granos, las grietas de las manos…

ELEMENTO AGUA: Se dice que el agua también adquiere esta noche propiedades altamente benéficas. Hay muchas tradiciones al respecto, como bañarse al amanecer en la playa, ríos o afluentes para purificar el cuerpo y entrar en la nueva época con energías renovadas. Antiguamente la gente también se revolcaba sobre el rocío de prados y campos para curarse afecciones de la piel o dejaban toda la noche al sereno barreños de agua para lavarse la cara a la mañana siguiente, a fin de mantener la piel siempre joven y lozana.

ELEMENTO TIERRA: También las plantas adquieren esta noche virtudes especiales, y más concretamente las medicinales. Se recogían esta noche y se almacenaban para el resto del año

Fanatismos en 2016

Orlando, París, Bruselas… Son muchos los atentados y las imposiciones de raíces fanáticas los que estamos viviendo. Pero por desgracia no serán los únicos, seguramente, aunque, también segura y afortunadamente también habrá otros que serán abortados antes de que se produzcan. No quiero con ello ser agorero. Simplemente es la consecuencia de la falta de integración de las líneas de aprendizaje que las energías que determinan las dinámicas anuales van marcando.

Como todos sabemos, lo he explicado en videos y algún artículo, también se refleja en el libro La Llamada del Guerrero (2012-2020), nuestros procesos evolutivos vienen determinados por tres líneas, a tenor de las tres dinámicas interrelacionadas en las que se enmarcan. Lo resumo rápidamente. En todo el orden del Universo, cada uno de nosotros tiene un proceso evolutivo personal, a través del cual perfeccionarse, elevar su vibración… etc. Toda evolución individualizada, además apoya y genera una evolución colectiva. Si nos fijamos en nuestro plano terreno, diríamos que todas las evoluciones individualizadas conforman una red de evolución grupal que hace avanzar al colectivo terreno: al humano, pero también al mineral, vegetal y animal. Y todo ello, a su vez, en coordinación al proceso Universal en el que se enmarca. No me extiendo más.

En la Tierra, la dirección del cometido colectivo viene determinada por lo que se conoce como espíritu envolvente. Al igual que ocurre con las distintas Eras, cada uno de los años viene  singularizado por (el espíritu envolvente) la energía de un Rayo Universal. La del presente 2016, tal y como expuse en la conferencia que os vuelvo a dejar al final del presente post, es la del Rayo Rojo o también conocido como Oro-Rubí.

 Como expongo en ella, la vibración Oro-Rubí es el Rayo del Amor a Dios, el Rayo de los Místicos. La dirección de este año es reestablecer una mejor comunicación con nuestra vida interior, con nuestros valores y nuestras creencias. Pero también con nuestra verdadera identidad. Con quiénes somos más allá de nuestro yo perceptivo humano. Para, desde la más pura integración de la espiritualidad y lo físico, desde la más exquisita armonización de los dos yoes que en realidad somos (el Superior y el avatar terreno en el que encarnamos y desde donde trabajamos anclados en el presente plano) poder exportar hacia el exterior, a nuestras vidas, a nuestro entorno, al sistema humano al cual pertenecemos lo mejor de nosotros mismos. Un año, tal y como cuento en el video, perfecto para volcarnos en el alineamiento con nuestra misión de vida y el Plan General

Ahora bien, esto sólo se puede dar si las personas “han hecho los deberes”. Si realizaron el aprendizaje marcado por el rayo Verde, regente del pasado 2015 (ver post): la sanación de nuestro campo mental inferior, la limpieza de nuestras mentes, de nuestras emociones, de nuestra supuesta racionalidad… de los tintes del ego, la necesidad, la creencia… De las sombras que los pudieran estar distorsionando. Ese era el gran aprendizaje que nos marcaba el pasado año.

 En tanto en cuanto no se haya hecho, obtenemos justo lo que está ocurriendo en estos momentos. El favorecimiento de la conexión con nuestro interior, con valores y creencias que no han pasado por el tamiz de la verdad, ni han sido sanadas, como proponía el Rayo anterior hace que haya personas que su interior lo transformen en verdad absoluta y que pretendan, tal cual creen, imponerla en el resto de la sociedad. El mundo no sólo lo ven bajo su prima sino que intentan hacerlo valer a toda costa. Si además, le añadimos la conexión con la espiritualidad (a saber de qué calibre) obtenemos un grupo de fanáticos que, avalados por la más alta creencia, no dudan en llegar hasta los límites que conocemos. Pero no nos quedemos simplemente ahí. El abanico es mucho más amplio. Por lo que debemos cuidarnos de lo más anti acuariano que puede darse este año, para todos aquellos que no hicieron los “deberes”: la vuelta de gurús o iluminados que predican, dictaminan e imponen cómo debe regirse la vida de la gente, qué deben hacer y cómo, normalmente bajo el camino único que ellos, palabra de Dios/ de los Maestros/ de su Ser Superior… o de quien sea.

 ¿Debemos asustarnos? Radicalmente no. Ya sabemos que los movimientos de la Oscuridad y las sombras siempre son escandalosos. Pero la gran masa es la que tiene el verdadero poder del cambio que entre todos estamos conformando. Mantengámonos unidos en Amor, Sabiduría y Justicia. No en vano este 2016 ha entrado en la Tierra una fortísima oleada de energía Crística que se quedará durante los próximos 5 años para proteger, alentar y hacer avanzar el progreso de cuanto estamos viviendo. (¿O no has notado que ahora todo es mucho más rápido?).

 Os vuelvo a dejar el video para que lo veáis y hagáis si os e el ejercicio de conexión con dicha energía, la más pura del Universo.

Todo mi sentir para todas las víctimas y familiares. 

Luz. Luz. Luz.

Gabriel Padilla

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